Construido en lo alto de una colina, el castillo De Lamothe, ofrece una vista ideal de 360 grados, lo que testimonia de la posición estratégica del edifio a lo largo de la Historia.
La historia del edificio se remonte a los años 1200 y fue la residencia de verano de los obispos de Oloron durante casi 600 años.
Frente a los paisajes idílicos, podrán gozar del conforte del establecimiento, construido y decorado de manera acogedora.
Gracias a su construcción tan típica, se sentirán como “a casa” inmediatamente.